La presión sanguínea, también llamada tensión arterial, es la fuerza con la que la sangre se mueve a través del cuerpo, haciendo presión contra las paredes de los vasos sanguíneos. El corazón es el órgano responsable de bombear la sangre a través de las arterias (vasos sanguíneos), las cuales llevan la sangre através de todo el cuerpo.
La tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (o mmHg). Una toma de presión sanguínea se lee en forma de dos números, por ejemplo 140/90 ó 160/110. El número superior indica la presión cuando el corazón está bombeando sangre a los órganos (“presión arterial sistólica”). El número inferior indica la presión cuando el corazón está entre latidos y relajación (“presión arterial diastólica"). El número superior es un indicador más fuerte del riesgo de sufrir un ataque cardiaco o infarto.